¿Por qué el frigorífico no enfría pero el congelador sí? Causas y soluciones

Es una situación bastante habitual: abres el congelador y todo parece estar perfectamente congelado, pero al pasar a la parte del frigorífico notas que los alimentos no están suficientemente fríos.

A primera vista puede parecer extraño. Si el congelador funciona, ¿cómo puede ser que el frigorífico no enfríe?

La explicación está en que, en muchos frigoríficos modernos, el frío que se genera en el congelador se utiliza también para refrigerar la parte del frigorífico. Por eso, que el congelador mantenga una temperatura correcta no significa necesariamente que todo el sistema esté funcionando bien.

Hay varias causas posibles. Algunas son sencillas de comprobar y pueden solucionarse sin intervención técnica. Otras, en cambio, están relacionadas con componentes internos y requieren la revisión de un profesional.

En este artículo de SAT Madrid repasamos las situaciones más frecuentes y qué hacer en cada caso.

¿Por qué el frigorífico no enfría pero el congelador sí? Causas y soluciones

Imagen generada con IA

1. ¿Cómo puede funcionar el congelador y no enfriar el frigorífico?

En muchos frigoríficos combi actuales, el sistema de refrigeración está diseñado de manera que el aire frío generado en la zona del congelador se distribuye hacia el compartimento frigorífico.

Por eso, cuando existe un problema en esa circulación, puede ocurrir algo aparentemente contradictorio: el congelador continúa funcionando con normalidad mientras la temperatura del frigorífico aumenta.

Esto no significa que exista una única avería. El origen puede encontrarse en algo tan sencillo como una salida de aire bloqueada por alimentos o hielo, pero también puede deberse a un ventilador, un sensor, el sistema de desescarche o algún otro componente.

La primera pista, por tanto, es observar qué está funcionando y qué ha dejado de funcionar.

2. Principales causas de que el frigorífico no enfríe pero el congelador sí

2.1. El paso de aire frío está obstruido

Una de las primeras cosas que conviene comprobar es que las salidas y entradas de aire del frigorífico no estén tapadas.

Es fácil colocar alimentos delante de una rejilla interior sin darse cuenta. Cuando ocurre, el aire frío no puede circular correctamente y determinadas zonas del frigorífico empiezan a tener una temperatura más elevada.

También puede ocurrir que el frigorífico esté demasiado lleno. No se trata únicamente de la cantidad de alimentos, sino de dejar espacio suficiente para que el aire pueda desplazarse por el interior.

Qué hacer: revisa las rejillas y conductos visibles y procura que ningún alimento los bloquee.

No es necesario desmontar ninguna pieza para realizar esta comprobación.

2.2. Se ha acumulado demasiado hielo

Otra posibilidad bastante habitual es que se haya formado una acumulación de hielo en alguna zona del circuito por donde debería circular el aire.

Esto puede suceder especialmente cuando existe un problema de desescarche. El hielo puede terminar bloqueando el paso del aire y provocar que el congelador aparentemente funcione mientras el frigorífico recibe mucho menos frío del necesario.

Si observas una acumulación de hielo anormal, no conviene intentar retirarla utilizando cuchillos, destornilladores u otros objetos punzantes.

Además de poder dañar el aparato, existe el riesgo de perforar accidentalmente algún conducto del sistema de refrigeración.

2.3. El ventilador no funciona correctamente

En muchos modelos, un ventilador se encarga de mover el aire frío desde la zona donde se genera hacia el compartimento frigorífico.

Si el ventilador deja de funcionar, está bloqueado por hielo o presenta algún problema eléctrico, el congelador puede continuar alcanzando temperaturas bajas mientras el frigorífico no recibe suficiente aire frío.

A veces puede escucharse un ruido diferente al habitual o, por el contrario, dejar de escucharse el ventilador cuando normalmente se pone en funcionamiento.

El problema es que comprobar el ventilador en profundidad suele requerir acceder a zonas internas del aparato. Por eso, si las comprobaciones básicas no solucionan el problema, es mejor dejar el diagnóstico en manos de un técnico.

2.4. Hay un problema en el sistema de desescarche

Los frigoríficos que incorporan sistemas de descongelación automática necesitan realizar periódicamente un ciclo de desescarche.

Cuando alguno de los componentes que intervienen en este proceso falla, puede acumularse hielo progresivamente.

Al principio quizá apenas se note. Sin embargo, si la acumulación aumenta, puede terminar dificultando la circulación del aire y afectar directamente a la temperatura del frigorífico.

Una señal que puede apuntar en esta dirección es que el aparato vuelva a funcionar correctamente después de permanecer desconectado durante bastante tiempo y que el problema reaparezca posteriormente.

Esto no significa que descongelarlo sea una solución definitiva. Si existe una avería en el sistema de desescarche, el problema volverá a aparecer.

2.5. El termostato o los sensores pueden estar fallando

Los frigoríficos modernos utilizan sensores y sistemas electrónicos para controlar la temperatura y decidir cuándo debe funcionar el sistema de refrigeración.

Si uno de estos elementos proporciona una lectura incorrecta, el aparato puede interpretar que la temperatura es adecuada cuando realmente no lo es.

En ese caso, el frigorífico puede no activar correctamente el sistema que necesita para mantener la temperatura.

Este tipo de avería no siempre resulta evidente para el usuario, ya que el aparato puede seguir encendido y aparentemente funcionar con normalidad.

2.6. La compuerta de distribución del aire no funciona

Algunos modelos incorporan una compuerta o sistema similar que regula el paso de aire frío hacia el compartimento frigorífico.

Si este mecanismo se queda cerrado o no responde correctamente, el congelador puede continuar funcionando mientras que el frigorífico recibe poco o ningún aire frío.

Es otra de esas averías que no se pueden diagnosticar simplemente mirando el exterior del aparato.

En función del modelo, puede estar relacionada con un motor, un mecanismo bloqueado, hielo o un problema electrónico.

2.7. Puede existir una avería en el sistema de refrigeración

Aunque el hecho de que el congelador enfríe correctamente hace que determinadas averías sean menos probables, tampoco se puede descartar un problema en el circuito de refrigeración.

El comportamiento del aparato dependerá del tipo de frigorífico, de su diseño y de la naturaleza de la avería.

Por eso no es recomendable asumir automáticamente que el problema es una falta de gas refrigerante.

Que un frigorífico enfríe poco o deje de enfriar una de sus zonas no significa necesariamente que haya que añadir gas.

Si existe una pérdida de refrigerante, además, hay que localizar y solucionar primero el origen de la fuga antes de realizar cualquier otra actuación.

3. ¿Qué puedes comprobar antes de llamar al SAT?

Antes de solicitar una reparación, hay algunas comprobaciones sencillas que puedes hacer sin desmontar el frigorífico.

1. Comprueba la temperatura

  • Asegúrate de que la configuración del frigorífico no haya cambiado accidentalmente.
  • Algunos modelos permiten modificar la temperatura desde un panel electrónico y, en ocasiones, también existen funciones especiales como vacaciones o modos de ahorro que pueden modificar el funcionamiento habitual.

2. Revisa las salidas de aire

  • Comprueba que los alimentos no estén bloqueando las rejillas o conductos visibles del interior.
  • Si el frigorífico está muy lleno, reorganiza los alimentos dejando espacio suficiente para favorecer la circulación del aire.

3. Observa si hay una acumulación anormal de hielo

  • Si encuentras una cantidad importante de hielo donde no debería haberla, puede existir un problema que esté afectando a la circulación del aire.
  • No utilices objetos punzantes ni herramientas para retirar el hielo.

4. Comprueba que la puerta cierre correctamente

  • Una puerta que no cierra bien permite la entrada de aire caliente y humedad.
  • Revisa visualmente la junta de la puerta y comprueba que no haya ningún alimento o elemento que impida que cierre correctamente.

5. Escucha el funcionamiento del aparato

  • Los frigoríficos no son completamente silenciosos, pero probablemente conozcas los sonidos habituales de tu aparato.
  • Si de repente aparecen ruidos nuevos, vibraciones, chasquidos repetitivos o ha desaparecido algún sonido que antes era habitual, puede ser una pista útil para el diagnóstico.

6. No desmontes el aparato para intentar localizar la avería

  • Si después de estas comprobaciones el frigorífico sigue sin enfriar correctamente, no merece la pena desmontar paneles o componentes internos sin los conocimientos necesarios.
  • Además de provocar daños, puedes exponerte a riesgos eléctricos o afectar al circuito de refrigeración.

4. ¿¿Cuándo es necesario llamar a un técnico?

Si el congelador funciona pero el frigorífico sigue sin enfriar después de realizar las comprobaciones básicas, es recomendable solicitar una revisión técnica.

Especialmente si:

  • La temperatura del frigorífico ha aumentado considerablemente.
  • Los alimentos empiezan a perder frío rápidamente.
  • Se acumula hielo de forma repetitiva.
  • El ventilador no funciona o produce ruidos extraños.
  • El aparato muestra un código de error.
  • El frigorífico se conecta y desconecta de manera anormal.
  • Aparecen ruidos o vibraciones que antes no existían.
  • El problema vuelve después de descongelar el aparato.
  • Detectas agua, humedad o cualquier otra anomalía.
  • El frigorífico deja de enfriar por completo.

En estos casos, el técnico podrá comprobar el funcionamiento de los distintos elementos y determinar si se trata de un problema de circulación de aire, ventilación, desescarche, control de temperatura o refrigeración, entre otras posibilidades.

5. ¿Conviene seguir utilizando el frigorífico?

Si el frigorífico no está alcanzando una temperatura adecuada, no conviene confiar simplemente en que "todavía está un poco frío".

La función del frigorífico no es únicamente mantener los alimentos frescos al tacto. Necesita mantener una temperatura adecuada y estable para conservarlos correctamente.

Si sospechas que la temperatura interior ha subido demasiado, presta especial atención a los alimentos perecederos y, si tienes dudas sobre su conservación, es preferible no consumirlos.

Mientras se resuelve el problema, también conviene evitar abrir continuamente la puerta. Cada apertura introduce aire caliente y dificulta que el aparato mantenga la temperatura.

6. Preguntas frecuentes

En muchos frigoríficos, el aire frío generado en el congelador se distribuye también hacia el compartimento frigorífico. Si existe un problema en esa circulación, como una obstrucción por hielo, un ventilador averiado o un problema en el sistema de distribución, el congelador puede seguir funcionando mientras el frigorífico no enfría correctamente.

Que el congelador funcione no significa necesariamente que el frigorífico esté funcionando bien.

En muchos modelos, ambas zonas están relacionadas y un problema en la circulación del aire, el ventilador, el desescarche, los sensores o la distribución del frío puede provocar que una parte del aparato enfríe y la otra no.

Antes de llamar al servicio técnico puedes comprobar la configuración de temperatura, las salidas de aire, la acumulación de hielo y el cierre de la puerta. Son comprobaciones sencillas y no requieren desmontar el aparato.

Si el problema persiste, lo más recomendable es no intentar sustituir piezas o manipular el circuito de refrigeración por cuenta propia. Un diagnóstico correcto permite localizar la causa y valorar la reparación más adecuada.

En SAT Madrid contamos con experiencia en la reparación de frigoríficos, neveras y congeladores domésticos en Madrid. Si tu frigorífico no enfría correctamente, podemos ayudarte a localizar el origen de la avería y valorar la solución. Llámanos» y revisaremos el problema con rapidez y profesionalidad.

Artículo elaborado con apoyo de herramientas de IA y revisión editorial humana

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