Lavavajillas: 7 problemas que pueden aparecer después de las vacaciones

Después de las vacaciones volvemos poco a poco a la rutina y también a utilizar con normalidad los electrodomésticos de casa. Es entonces cuando podemos encontrarnos con una sorpresa: el lavavajillas no desagua bien, deja mal olor, no limpia como antes o incluso no llega a ponerse en marcha.

Que haya estado varias semanas sin utilizarse no significa necesariamente que se haya producido una avería. En algunos casos, simplemente se han acumulado restos de suciedad, se ha quedado agua en algún punto del circuito o un filtro necesita una limpieza.

Pero también puede ocurrir que el problema que aparece al volver a utilizarlo sea la primera señal de una avería.

Repasamos 7 problemas que pueden aparecer en un lavavajillas después de un periodo de poco uso y qué podemos comprobar antes de llamar al servicio técnico.

Lavavajillas: 7 problemas que pueden aparecer después de las vacaciones

Imagen generada con IA

1. El lavavajillas deja mal olor

Es uno de los problemas más habituales después de un periodo prolongado sin utilizar el aparato.

Aunque el lavavajillas esté aparentemente vacío, pueden quedar restos de agua y pequeñas cantidades de comida en el filtro, las juntas o diferentes zonas del interior. Con el paso de los días, esos restos pueden generar malos olores.

Lo primero que conviene hacer es revisar y limpiar:

  • El filtro del lavavajillas.
  • La zona que queda debajo del filtro.
  • Las juntas de la puerta.
  • El interior de la puerta.
  • Los brazos aspersores, comprobando que sus orificios no estén obstruidos.

Después puede hacerse un ciclo de lavado en vacío siguiendo las indicaciones del fabricante.

Si el mal olor continúa después de una limpieza completa, puede haber agua que no está evacuándose correctamente o algún problema en el sistema de desagüe.

2. Queda agua en el fondo

Si al terminar el programa encontramos una pequeña cantidad de agua donde debe estar, puede ser normal dependiendo del modelo.

El problema aparece cuando hay una cantidad importante de agua acumulada en el fondo del lavavajillas o el aparato no consigue terminar correctamente el desagüe.

Antes de pensar en una avería, conviene comprobar el filtro y revisar que el desagüe no esté obstruido.

También es importante comprobar que la manguera de desagüe no esté doblada.

Si después de estas comprobaciones el agua sigue sin evacuarse, puede existir un problema en la bomba de desagüe u otro elemento del circuito.

En ese caso, lo recomendable es no desmontar el aparato por nuestra cuenta.

3. La vajilla sale sucia

Volver a utilizar el lavavajillas después de varias semanas y comprobar que los platos no quedan limpios puede resultar frustrante.

Pero antes de pensar que el aparato se ha averiado, hay varias cosas que podemos revisar.

Un filtro sucio puede dificultar el correcto funcionamiento del lavado. También puede haber restos acumulados en los brazos aspersores que impidan que el agua salga correctamente por sus orificios.

Conviene comprobar además que los brazos puedan girar libremente y que la vajilla no esté colocada de forma que bloquee la circulación del agua.

Si todo está limpio y correctamente colocado, pero el lavavajillas sigue lavando mal, puede existir un problema relacionado con la entrada de agua, la temperatura, la bomba de circulación o algún otro componente.

4. El lavavajillas no coge agua

Otro problema que puede aparecer al volver a ponerlo en funcionamiento es que el programa comience, pero el aparato no llegue a cargar agua.

Antes de llamar al técnico podemos comprobar que:

  • La llave de paso del agua está abierta.
  • La manguera de entrada no está doblada.
  • No se ha producido ningún problema en la instalación doméstica.
  • La puerta cierra correctamente.

Si todo parece estar en orden y el lavavajillas sigue sin coger agua, puede existir un problema en la electroválvula, el sistema de entrada de agua o algún componente electrónico.

Cuando el aparato muestra además un código de error, conviene consultar el manual del fabricante para identificarlo.

5. El lavavajillas no calienta el agua

Este problema puede pasar desapercibido si no prestamos atención al resultado del lavado.

Una de las señales más evidentes es que la vajilla termina fría y continúa húmeda, incluso después de un programa que debería utilizar agua caliente.

También podemos notar que la suciedad y la grasa no se eliminan correctamente.

El calentamiento del agua depende de diferentes componentes y no siempre es posible determinar la causa simplemente observando el aparato. Una resistencia, un sensor de temperatura o un problema electrónico pueden estar detrás del fallo.

Si después de comprobar que el programa seleccionado utiliza agua caliente el problema continúa, es recomendable que un técnico revise el aparato.

6. El lavavajillas hace ruidos extraños

Un lavavajillas nunca es completamente silencioso. Durante el funcionamiento podemos escuchar el agua entrando, la bomba trabajando o los brazos aspersores girando.

Lo importante es detectar un ruido diferente al habitual.

Un golpe repetitivo puede deberse, por ejemplo, a que un brazo aspersor está chocando con una pieza de la vajilla. Un zumbido extraño, un ruido de rozamiento o un sonido que aparece durante el desagüe pueden tener otras causas.

Por eso, antes de pensar en una avería, merece la pena comprobar que no haya cubiertos u otros objetos bloqueando los brazos aspersores.

Si el ruido persiste y no encontramos una causa evidente, conviene revisar el lavavajillas antes de que un pequeño problema termine provocando una avería mayor.

7. El lavavajillas no termina el programa

Otro síntoma que podemos encontrarnos al volver a utilizarlo es que el lavavajillas se quede parado antes de finalizar el programa.

Puede detenerse siempre en el mismo punto, dejar agua en el fondo, mostrar un código de error o simplemente quedarse funcionando durante mucho tiempo sin completar el ciclo.

Las causas pueden ser muy diferentes: problemas de entrada o evacuación del agua, calentamiento incorrecto, sensores, bomba de circulación o componentes electrónicos.

En este caso, más que intentar desmontar el aparato para localizar el problema, resulta más útil observar en qué momento se detiene y qué ocurre justo antes.

Esa información puede ayudar al técnico a localizar la avería.

8. ¿Llamar al técnico o no?

8.1. Antes de llamar, unas comprobaciones sencillas

Cuando un lavavajillas empieza a fallar después de un periodo de tiempo sin utilizarse, no siempre es necesario recurrir inmediatamente a una reparación.

Podemos hacer algunas comprobaciones básicas:

1. Limpiar el filtro.
Es una de las primeras cosas que conviene revisar si hay malos olores, problemas de lavado o dificultades para desaguar.

2. Revisar los brazos aspersores.
Hay que comprobar que puedan girar libremente y que sus orificios no estén obstruidos.

3. Comprobar la entrada y el desagüe.
La llave de paso debe estar abierta y las mangueras no deben estar dobladas.

4. Revisar la puerta.
Si no cierra correctamente, el aparato puede impedir el inicio o la continuación del programa.

5. Consultar los códigos de error.
Si aparece un código en el display, conviene consultar el manual del modelo antes de hacer cualquier otra cosa.

Estas comprobaciones son sencillas y pueden solucionar algunos problemas. Pero si el aparato sigue fallando, no conviene insistir haciendo pruebas o desmontándolo sin conocimientos.

8.2. ¿Cuándo conviene llamar a un técnico?

Una limpieza puede solucionar algunos problemas que aparecen después de las vacaciones, pero no todos.

Es recomendable solicitar una revisión cuando el lavavajillas:

  • No desagua después de haber comprobado el filtro.
  • No coge agua.
  • No calienta.
  • Hace ruidos anormales.
  • Se para durante el programa.
  • Muestra códigos de error de forma repetida.
  • Sigue lavando mal después de limpiar filtros y aspersores.
  • Presenta fugas de agua.

En estos casos, conocer el síntoma y cuándo aparece puede ser más útil que intentar desmontar el aparato para averiguar qué ocurre.

9. Preguntas frecuentes

No necesariamente. Un periodo sin utilizar el aparato no implica que vaya a producirse una avería, aunque pueden aparecer problemas relacionados con restos de suciedad, agua acumulada u obstrucciones. Si al volver a utilizarlo presenta síntomas que antes no tenía, conviene comprobar primero los elementos básicos.

Volver a utilizar el lavavajillas después de las vacaciones

Si el lavavajillas ha estado varias semanas sin utilizarse, una pequeña puesta a punto antes de volver a utilizarlo con normalidad puede evitar algunos problemas.

Limpiar el filtro, revisar los brazos aspersores y comprobar que el desagüe está libre son tareas sencillas que conviene incorporar al mantenimiento habitual del aparato.

Y si después de estas comprobaciones el lavavajillas continúa dando problemas, lo más recomendable es dejar de hacer pruebas innecesarias y solicitar una revisión profesional.

En SAT Madrid realizamos reparaciones de lavavajillas en Madrid para diagnosticar el problema y determinar si es necesario sustituir algún componente.

Artículo elaborado con apoyo de herramientas de IA y revisión editorial humana

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